Receta de Torta de zanahoria

Una torta de zanahoria lista para comer y disfrutar
Esta receta tiene 55 % de ingredientes naturales

Receta de Torta de zanahoria

La torta de zanahoria es una de esas recetas caseras que combinan sabor, textura y un toque reconfortante en cada bocado. Su miga esponjosa, ligeramente húmeda y llena de matices especiados lo convierte en un clásico irresistible para acompañar el café o celebrar momentos especiales. Aunque puede parecer elaborado, preparar una torta de zanahoria es más fácil de lo que imaginas.

8 Porciones

60 Minutos

Nivel: Medio

Nivel de proteína:
​Medio

Preparación previa

Precalienta el horno o Air Fryer a 180 °C. Engrasa y enharina un molde para torta mediano. Lava, pela y ralla la zanahoria finamente para que se integre mejor en la mezcla.

Mezcla de ingredientes húmedos

En un bowl, bate los Huevos Oro® con el azúcar morena hasta obtener una mezcla clara y ligeramente espumosa. Añade el aceite y la esencia de vainilla, y mezcla hasta integrar por completo.

Incorporación de ingredientes secos

En otro recipiente, tamiza la harina (es decir, pásalo por un colador para evitar grumos e impurezas en la mezcla), el polvo para hornear, el bicarbonato, la canela y la sal. Incorpora esta mezcla poco a poco al bowl de los ingredientes húmedos, mezclando de forma envolvente.

Añadido de la zanahoria y horneado

Agrega la zanahoria rallada y mezcla suavemente. Vierte la preparación en el molde y lleva al horno durante 40–45 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio. Deja reposar dentro del horno apagado por 5 minutos antes de retirar.

Enfriado y desmolde

Saca la torta del horno, deja enfriar a temperatura ambiente y desmolda con cuidado antes de servir.

Consejo de Oro

Para una torta de zanahoria más jugosa y uniforme, ralla la zanahoria lo más fina posible y evita exprimirla. Así conservará su humedad natural y mejorará la textura del bizcocho. Si te sobra zanahoria rallada, úsala en ensaladas, jugos o sopas para aprovechar al máximo los ingredientes.

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Consejo de Oro

Para una torta de zanahoria más jugosa y uniforme, ralla la zanahoria lo más fina posible y evita exprimirla. Así conservará su humedad natural y mejorará la textura del bizcocho. Si te sobra zanahoria rallada, úsala en ensaladas, jugos o sopas para aprovechar al máximo los ingredientes.

Preguntas frecuentes

Generalmente, esto sucede cuando la mezcla tiene demasiada harina o poca cantidad de líquido, lo que hace que la masa sea más espesa de lo ideal. La consistencia correcta debe ser similar a la de una crema ligera.
La torta de zanahoria no necesita refrigeración si se consume sola y sin ningún tipo de cobertura. Puede conservarse a temperatura ambiente durante uno o dos días, siempre que esté bien cubierta y en un lugar fresco y seco. Si decides agregar una cobertura de queso crema u otra preparación que contenga lácteos, sí es recomendable refrigerarla para mantener su frescura y evitar que se dañe.
Sí, puedes incorporar nueces, pasas u otros frutos secos sin problema. Estos ingredientes aportan textura y un contraste de sabores muy agradable. Lo ideal es añadir hasta media taza y mezclarlos con un poco de harina antes de incorporarlos a la masa, para evitar que se vayan al fondo durante el horneado y lograr una distribución más uniforme en la torta.