Disfruta con esta fácil receta de huevos benedictinos

Deliciosa receta de huevos benedictinos preparada con Huevos Oro®

Disfruta con esta fácil receta de huevos benedictinos

Etiqueta P: Los huevos benedictinos son un plato clásico del desayuno y el brunch, muy valorado por su combinación de sencillez y sofisticación. Aprende hoy con Huevos Oro® a prepararlos y disfruta de una gran experiencia en tu paladar. Originario de Estados Unidos, la receta tradicional se prepara con un muffin inglés tostado (un panecillo), sobre el que se coloca una tajada de bacon canadiense (para efectos prácticos, tocineta), un huevo escalfado (también llamado pochado) y una generosa capa de deliciosa salsa holandesa. Ahora, aunque sería genial si te aferras a la receta tradicional, desde Huevos Oro® te sugerimos que, si buscas mayor practicidad al momento de realizar tu receta, puedes emplear pan tostado o cruasán como base y reemplazo de los muffins, y jamón o tocino en lugar del bacon canadiense. La clave de este plato está en el equilibrio de sus texturas y sabores. El pan aporta una base ligeramente crujiente, mientras que el huevo escalfado ofrece una yema cremosa que, al romperse, se mezcla con la salsa holandesa, hecha con mantequilla, yema de huevo y un toque de limón. El resultado es una combinación suave, sabrosa y muy característica que hoy podrás degustar.

4 Porciones

12-15 minutos

Nivel: Medio

Nivel de proteína:
Alto

Preparando la salsa holandesa

Agrega las tres yemas de Huevos Oro®, la cucharada de agua fría y bate la mezcla con energía por 1-2 minutos. Coloca el recipiente sobre una olla con agua hirviendo a fuego lento y continúa batiendo mientras incorporas uno por uno los cubitos de mantequilla.

El toque especial para la salsa

Una vez que termines de añadir los cubitos de mantequilla, agrega una o dos cucharaditas de zumo de limón y la pizca de sal. Continúa batiendo la mezcla un poco para integrar los ingredientes y, posteriormente, resérvala.

Pochando los huevos

Coloca los cuatro Huevos Oro® en tazas individuales. Acto seguido, toma la cucharada de vinagre y agrégala en una olla con agua hirviendo a fuego bajo y revuelve suavemente. Después, agrega los huevos uno a la vez con cuidado y deja que se cocinen por dos minutos aproximadamente.

Armando los huevos benedictinos

Saca los huevos pochados del agua y déjalos escurrir en toallitas de papel. Posteriormente, emplatamos: toma cada uno de los muffins ingleses (o panes de tu elección) y pon una lonja de tocineta sobre ellas, luego un huevo escalfado y, finalmente, una cantidad generosa de salsa holandesa. Decora a tu gusto y ¡a disfrutar!

Consejo de Oro

En la cocina tu creatividad es el mayor límite. No temas en explorar otras opciones, como yogur griego en lugar de la salsa holandesa o usar salmón o aguacate en tu preparación.

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Consejo de Oro

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Preguntas frecuentes

El vinagre ayuda a que la clara del huevo se coagule más rápido al entrar en contacto con el agua caliente. Esto permite que el huevo pochado mantenga mejor su forma y evita que se disperse mientras se cocina.
Para evitar que la salsa holandesa se corte, es importante añadir la mantequilla derretida lentamente mientras se baten las yemas. También ayuda mantener una temperatura moderada y no dejar que la mezcla se caliente demasiado.
Los huevos benedictinos suelen acompañarse con guarniciones ligeras como unas papas salteadas, espárragos, una ensalada fresca o tomates asados. Estas opciones equilibran la riqueza, sabor y textura de la salsa holandesa.